Después de una semana donde todo fue difícil he sacado fuerzas para escribir un poco, y analizando un poco mas, llegue a una conclusión.
La vida es un camino, un camino realmente largo, es como una calle recta, a diferencia de que en la calle de la vida nos encontraremos con muchas personas, algunos desconocidos, otras personas que solo nos acompañan a caminar algunos metros y otras que nos acompañan por kilómetros.
En ese largo camino yo me tope con alguien que decidí caminar, por esas cosas que tiene la vida ella se ha tenido que quedar, y así como ella, muchas personas mas.
Mientras caminamos es valido ver hacia atrás pero ver sin arrepentimiento, ver sin devolverse, porque en la vida siempre se va hacia delante. A veces, los caminos de las personas que queremos se van por un rumbo diferente, y toca alejarse, sin saber si en un futuro, o en un seguir hacia delante nos volveremos encontrar a esa persona que se fue, solo porque la vida quería que aplicaras en ese nuevo camino lo que aprendiste de cada persona que te acompaño, ya sean desconocidos, amigos, novia, o cualquier cosa que estuvo a tu lado acompañándote a afrontar los desafíos y bloques que te querían impedir seguir adelante.
Nunca vamos a estar solos, siempre va a haber alguien, un Dios primero que todo, familia, amigos, conocidos y personas que están por llegar.
Así como a veces vamos con la mirada en alto, desafiando a la vida, sintiéndonos increíblemente invencibles, también podemos estar arrastrándonos en las penas y tristezas mas grandes, pero después de todo lo único que importa es levantarse, alzar la cara, y seguir adelante, sin importar que bloque, muro, problema este en frente, porque la misma vida se encargara de ayudarte a superar todo, la vida no te pone bloques que no puedas tumbar, ni problemas que no puedas resolver. La única condición para superar problemas es afrontarlos de pie, con la cara alzado y una sonrisa pícara de que sabes que todo va a estar bien.
Y en mis 18 años que llevo caminando me he encontrado con grandes personas, he descubierto grandes amigos y grandes amores, he tenido la suerte de que todo lo que he vivido me sirve para seguir caminando, siempre con mi sonrisa que tanto revelo, porque la vida no nos quiere ver tristes, quiere vernos felices, aceptando sus retos y superándolos.
Para que al final del camino, cuando lleguemos a nuestro destino no tengamos nada de que arrepentirnos, y que siempre estemos presentes.
Termino citando a Bob Marley: "No vivas para que tu presencia se note, sino para que tu ausencia se sienta".
.jpg)