lunes, 1 de enero de 2018

"No recordamos días, recordamos momentos"

1 de enero de 2018. Comienza un año de aventuras, de nuevas experiencias, de nuevos momentos, habrán alegrías y tristezas... vamos, cómo todos los años.

Antes de hablar del nuevo año que llegó, creo que es importante repasar el que se fue.

Hay que levantar la bandera con orgullo ante la multitud
El 2017 aprendí mucho, viví en carne propia lo que es el ser inmigrante. Y básicamente es jugar cartas con una mano muy buena, pero en una mesa desfavorable, tienes que sacar lo mejor de ti para impresionar y lograr ganar un juego tan en contra. Lección aprendida con éxito.

Pero viví momentos inolvidables. Ahora trabajo para Conexión Deportiva y tuve la oportunidad soñada de cubrir entrenamientos y partidos del Real Madrid. Si, literalmente me fastidie de ver a los jugadores del Madrid. Pero cumplí mi mayor meta trazada, ahora tengo que elevar la vara y conseguir algo más grande... si es que lo existe.

También hubo protestas por cuatro meses, aunque al principio, por razones que quizás ustedes ya conocen, no participe del todo. Estaba muy enfocado en el trabajo. Sin embargo, el hambre de libertad, de justicia y mi amor por el país me hizo renunciar a mi trabajo y tomar las calles. Fue, sin duda, la mejor elección que pude haber hecho.

Si bien el final no fue el esperado, y me sentí traicionado al igual que mis compañeros de calle, conocí gente con el mismo propósito que yo... ser libres.

Panorama me seleccionó para viajar a Valencia y cubrir el Jonrón Derby 
Decidir salir de mi zona de confort e inicie estudios en Marketing Político y Electoral. Aprendí mucho de mis compañeros y profesores. Veo la política de otra forma, sin duda.

Empecé a trabajar en Panorama. Me atrevo a decir que es uno de los diarios más importante del país. Por algo tiene 103 años de historia. Y aprendí demasiado, todos los días aprendes algo. Cuando en la universidad me dijeron “Panorama no es una empresa, es una escuela”, tenían toda la razón del mundo.

En la parte amorosa fue algo decepcionante. Para ser sincero, todavía no he encontrado lo que quería, lo que aspiro y lo que anhelo. Pero con quienes estuve, también me enseñaron mucho. Paciencia, comprensión y sinceridad.

Y aquí me detengo. Uno de los mayores aprendizajes fue en esta parte. Por experiencia propia ahora les digo: Nunca, coño, NUNCA, dejen de decir lo que sienten. No tengan miedo, arriésguense, apuesten fuerte, atrévanse. Nunca saben con qué los pueden sorprender, y eso es bonito. Quizás puedes perder o ganar la oportunidad de estar con el amor de tu vida, eso nunca lo vas a saber si no te das la oportunidad a ti mismo.

Pero por sobre todas las cosas, no hagan algo porque “no hay nada que perder”, porque así, puedes perder mucho más.

Finalmente, el Daniel del 1 de enero del 2017 y el del 1 de enero del 2018, son iguales, pero muy diferentes.

En este nuevo año aventurémonos, descubramos cosas nuevas. La vida espera que nos enfrentemos, que sigamos su camino, que salgamos de nuestra zona de confort.

Intenta algo que siempre has querido hacer, conoce gente nueva, ve a lugares donde no has ido nunca, di lo que siempre has querido decir, haz lo que siempre quisiste hacer, ponle el pecho a las cosas, sin miedo. Y tendrás un 2018 y una vida inolvidable.

Quiero terminar agradeciendo a todos los que me leen. Siempre he dicho que no le escribo a nadie, pero hoy, en este texto, le escribo a mucha gente. Gracias de verdad por tomarte el tiempo de leerlo.

Me despido con dos de mis frases favoritas:

“Hay fracasos de gente que si rindió cuando estaba acariciando el éxito” Thomas Edison.

“Cuando dices que algo es complicado, afirmas que no tienes la suficiente fuerza para luchar por ello”. Anónimo.


Momentos 2017:
Cubrí al Real Madrid en sus entrenamientos y partidos para Conexión Depotiva | Foto: Daniel Montiel

Me reencontré con mis primos en Madrid. Hicimos una muy buena junta. Son personas increíble.
Y por supuesto, celebramos la duodécima (12) del Real Madrid. ¡Hala Madrid y nada más!
En la Simulación Electoral del IGEZ tuve que ser Coordinador de Comunicaciones y de Finanzas. Si, de finanzas.


Y de última, pero la más especial. El nacimiento de Manuela Corina, la luz de mis ojos y de mi familia. 

Carta a Venezuela

Discúlpame si algún día te fallé, si te decepcioné y sobretodo discúlpame por no esforzarme más, pero es que ya he dado todas mis fuerzas. Quiero que sepas que te amo, que te quiero ver libre, que he intentado todo para hacerlo. No quiero que pienses que no lo intenté, porque si lo he hecho. 

Discúlpame si me escuchas o me sientes derrotado, pero son las sensaciones ahorita. Sabes que siempre me he querido ir para volver con más conocimientos, para ayudarte a que te levantes de nuevo. Saldremos de esta juntos. Lo prometo. 

Discúlpame que te diera tan poco y tú me dieras tanto, jamás me alcanzará la vida para agradecerte todo. El día que seas libre y feliz, prometo pasearme por todas tus esquinas y caminos. Desde la Sierra de Perijá hasta los ríos Barima y Mururuma, recorriendo el Pico Bolivar y la Gran Sabana, llegando al Monte Roraima y admirando el Salto Angel. 

Discúlpame si no logramos liberarte ahorita, pero en esta lucha hay gente que todavía no cree y todavía hay gente que no entiende. Pero lo lograremos, nos veremos libres. Cuando salga a la calle, y se sienta el olor a libertad, abrázame con tu viento y tú clima. 

Disculpa al que no cree en ti, es que no te conoce bien y no sabe de tu potencial. No les creas cuando te dicen que no sirves para nada, porque de hecho, sirves para todo. Eres una afortunada por tus tierras, tus mares y tus cultivos. Por todo. 

Por último, gracias. Gracias por darme la vida, gracias por darme esperanzas, gracias por hacerme soñar, gracias porque cuando más oscuro parece, siempre tienes algo que admirar. Gracias porque en el peor día, siempre vuelves a resplandecer. Nadie te apaga. 

Y después de todo lo que te han hecho, no te apagarán. No nos podrán ganar. Aunque parezca que el sol se oculta, en realidad se está preparando para salir a relucir más fuerte, más decidido y con más fuerza. 

Gracias madre patria por haberme parido en esta hermosa tierra llena de cosas buenas, llena de bonitas culturas y de gente con talento y con sueños. Gracias por nunca rendirte, yo tampoco lo haré. Seguiremos en busca de la libertad. 


Gracias, Venezuela.