lunes, 22 de diciembre de 2025

Carta para mi bebé en el cielo

Mi querido bebé. Aún no sé si eras Lucas o Julieta. Pero sí sé que eras mi bebé. Mi primogénito. 

La vida y Dios siempre han sido buenos conmigo. Me han dado la fortaleza y sabiduría para escapar de cualquier situación. Sin embargo, esta vez todo es diferente. 

Cuando nos avisaron que ya no vendrías al este mundo, fue mi mundo el que se paralizó. Nunca había sentido algo así. La tristeza, el dolor y la incertidumbre me invadieron el cuerpo. El dolor de saber que no te tendría nunca en mis manos fue de mayor intensidad que incluso la felicidad que me dio saber que me habías elegido como papá. 

No entiendo la vida. Mucho menos a Dios. Me aferro a él para encontrar consuelo. Consuelo de saber que nunca te podré abrazar. He perdido a gente importante en mi vida, pero este dolor es inexplicable. 

Porque no es solo saber que no vendrás a mis brazos. Sino que el dolor se vuelve a sentir cuando veo la que iba a ser tu ropita, tu camita. Cuando te imaginaba vestido del Real Madrid o cuando veía la ilusión de mi mamá por hacerte lazos. 

Al final no sé si ibas a ser niño o niña. Pero ahora sé que eres mi angelito. Ese que desde el cielo quiero hacer sentir orgulloso. No quiero reprocharle nada a nadie. Quizás así es la vida y duele. Pero el amor que te tendré de por vida, jamás va a cesar. 

Gracias mi bebé de amor. Como te dice tu mamá. Porque no solo fuiste creado del amor de dos personas sino que ahora eres la expresión más grande de amor que puede existir. Ese que se siente aún sin que estés presente. 

Te amaré toda mi vida.